Celos, amores, amistades e internet.
Es sabido que Internet crea relaciones de amores/odios/amistad. Muchas veces me ha tocado ser testigo de éso. Pero lo más llamativo es el nivel de compromiso interpersonal que genera la red.
1º Amistad: Se forman grupos que muchas veces suelen ser férreos, donde se defienden ciegamente ante situaciones que creen amenazantes. Se llenan de palabras dulzonas, elogios, besos virtuales, pero a la primera de cambio, ante alguna situación de mal entendidos se arman unas roscas que madre mía. Luego viene la parte reconciliatoria donde otra vez, elogios mediante y besos virtuales, se soluciona todo, y todo vuelve a la normalidad. Cuando alguien nuevo ingresa al grupo, primero lo olfatean cual canes, lo analizan, lo rodean moviendo las narices (viruales siempre) hasta que se dan cuenta que no es ninguna amenaza. Van con cuidado y desconfianzas al principio.
2º Amores: Los amores virtuales son muy particulares y diferentes de los reales. Debido a la falta de conocimiento físico, el amor virtual es mucho más inseguro. De ésta inseguridad surgen celos, miedos, paranoias con respecto al objeto de desconfianza (o sea otros contactos). Muchas veces generan tantas paranoias, que al mínimo saludo, o mail, hace que los planteos hacia el amor virtual de turno, se tornen insoportables.
De éstos amores en general no llega ninguno a puerto. La gran mayoría no llega a nada. La Red hace que desde la propia casa alguien se pueda transformar en galán o diva, conquistando a mucha gente, por el sólo hecho de regodear su ego y dar rienda suelta a su mecanismo de seducción. Los que llevan la peor parte son los ilusos/as, los románticos/as empedernidos.Porque siempre terminan deprimidos por la desilución. En definitiva: El error es tomar ésto como un mundo paralelo, o muchas veces es más real la internet que la vida propia. Y no debería serlo. Equilibrio... equilibrio!
Copyright 2010



